Cómo vivir plenamente la vida que estás aquí para vivir

Uno de los cinco principios que son parte fundamental de nuestras enseñanzas, es este:

Tu resonancia es la única autoridad, y tu entusiasmo el motor y principio organizador de tu vida.

En nuestro artículo anterior, compartimos miradas acerca de la primera parte de este principio: tu resonancia es la única autoridad.

Vamos ahora con la segunda.

Tú entusiasmo como el motor de tu vida

Tú eres la expression del deseo. El deseo de la Existencia, queriendo experimentarse a través de ti.

Lo que da origen a tu existir es el entusiasmo, el amor, de Todo Lo Que Es, del Uno, por mirarse a si mismo desde unos ojos particulares e inigualables: los de tu consciencia.

Esa es tu fuente de vida: la excitación del Universo por Ser, por Expresarse, por encontrarse como sólo desde ti puede hacerlo.

Cuando aquí nos referimos a “ti” y a “tú”, apuntamos no a tu mente, no a tu ego. Sino a la totalidad de la consciencia espiritual que eres, incluyendo la personalidad en la que te reconoces en el juego humano.

Y de la misma forma que el Alma que eres es el entusiasmo de la Existencia siendo expresado, tu experiencia humana surge como extensión del deseo de tu Consciencia Expandida por jugar en este maravilloso juego en el que nos encontramos.

Tu entusiasmo es, entonces, tu resonancia con la vibración de tu Alma y la intención de la Existencia.

Es la manifestación humana de la experiencia de sintonizar con la frecuencia primordial de nuestro Verdadero Ser.

Es la equivalencia física de los deseos de tu Alma.

El deseo holístico del Ser por experimentarse a plenitud y en total armonía.

Desde esta perspectiva, cuando hablamos de entusiasmo, no nos referimos a lo que tu mente quiere ni a lo que ésta crea que te conviene.

En tu mente y desde tus creencias, puedes pensar que lo que quieres y necesitas es echarte a ver televisión por horas, o tomarte un trago, o abandonar un proyecto, o no desaprovechar la oportunidad de un excitante y delicioso encuentro sexual con quien no es tu pareja.

Eso más bien puede ser simple flojera, evasión, negación, adicción o cualquier otra manifestación de desalineación. No necesariamente genuino entusiasmo.

¿Cómo distinguir entre el verdadero entusiasmo de tu Alma y los deseos no alineados que en tu mente pueden surgir? Usa tu resonancia.

Este deseo holístico de tu genuino entusiasmo es siempre íntegro. Siempre positivo y creativo desde la perspectiva expandida de tu Ser. Por su naturaleza y origen, está en armonía con el todo que eres, y el todo que todo es.

Seguir tu entusiasmo, actuar sobre aquello que te llama para ser vivido, es alinearte con la fuerza siempre presente del deseo de la Existencia por la experiencia plena de tu Ser.

El entusiasmo, como el impulso y la guía que es, es el motor de tu vida .

Es tan obvio:

No hay vida plena sin seguir tu entusiasmo.

Y la paz y la libertad de Ser que tanto buscamos, sólo está disponible en la alineación con nuestra Verdad.

Es en esa alineación que la magia de la vida se hace más evidente.

Porque tu entusiasmo no sólo es el motor que mueve tu existencia. También es…

El principio organizador de tu vida

Tu entusiasmo es el eslabón que en cada ahora, conecta con la cadena de experiencias que permiten tu mayor expansión y expresión como el Ser único que eres.

La fórmula básica para dejarte guiar por tu entusiasmo es esta:

En cada ahora, de las opciones que tienes disponibles ante ti, actúa tanto como te sea posible sobre aquella que más refleje tu entusiasmo, con cero expectativa de cuál deba ser el resultado.

Al hacerlo, sintonizas con la energía primordial de tu Alma y la cristalizas en tu experiencia humana.

Desde esa frecuencia, más de lo que refleja tu entusiasmo comienza a aparecer en tu vida. Nuevas sincronicidades. Nuevos personajes. Nuevas oportunidades.

Sincronicidades, encuentros y oportunidades que sólo están disponibles cuando vibras desde tu entusiasmo.

Y que escapan de la absoluta incapacidad de tu mente de saber cómo las cosas van a darse.

De ahí lo importante de la última parte de la fórmula: cero expectativas.

Tener expectativas de cómo las cosas deban resultar, es ponerle condiciones a tu entusiasmo. Es pretender que a este nivel de consciencia, el ser sabe más que el Ser.

Tener expectativas es, inevitablemente, vivir la experiencia de juicio y comparación. La comparación entre lo que tu mente cree que está sucediendo y va a suceder, con la idea de que lo mejor sería que las cosas fueran de otra forma.

El entusiasmo tiene su propia inteligencia. Una que proviene de la Existencia y la Consciencia Expandida que eres.

Desde la perspectiva de tu Alma, la circunstancia que para tu mente puede ser incomprensible y experimentada desde la resistencia, puede ser la próxima estación en tu maravilloso viaje de expansión.

La mente en su afán por proyectar y predecir, cree que para ir de A hasta C hay que pasar por B. Pero la riqueza de la vida que como Alma quieres experimentar y disfrutar, puede estar en ir de A a G a E a M a Z, para luego encontrarte en C.

Y si nos empeñamos en que después de A tiene que venir B porque si no “la cosa salió mal”, rápidamente saldremos de la frecuencia de nuestro entusiasmo.

Pero cuando te entregas a confiar en la sabiduría del entusiasmo, lo próximo que hace falta para seguir en esa energía podrá hacerse evidente en tu camino.

La próxima oportunidad para elegir la acción que más sea el reflejo de adueñarnos de nuestra energía independientemente de las circunstancias, se hará evidente.

Imagina esto:

Todas las experiencias disponibles ahora y en cualquier otro ahora, que sean reflejo de tu esencia y de lo que estás aquí para vivir, son esferas.

Esferas flotando en un mar de infinitas posibilidades. Incontables versiones de ti, viviéndote a plenitud.

Una plenitud que no está medida por el afuera, ni por las circunstancias, ni por lo que tienes, ni por cuánto lograste, ni en qué tiempo lo hiciste.

Una plenitud que, de hecho, no tiene mesura. Simplemente es. La experiencia de ser una expresión de la Existencia.

Ahora, visualiza esto:

Todas esas esferas de plenitud del Ser, están conectadas entre sí.

Entre ellas, hay unos hilos de energía que las une. De una esfera salen hilos que la unen a otras esferas. Así, en conexiones infinitas, ninguna esfera queda por fuera de esta red.

A través de los hilos, puedes navegar de una esfera a otra. Y seguir incontables versiones de una travesía que te lleva de un ahora en plenitud a otro.

Tu entusiasmo es como esos hilos. Actuar desde tu entusiasmo, buscar en cada ahora la acción que refleja lo que te hace vibrar, te conecta a otras esferas de plenitud.

No importa cuál sea la acción. No es cuestión de tamaño, sino de vibración.

Hasta las más simples manifestaciones de tu entusiasmo, como puede ser sentarte a leer un libro, salir a caminar al parque, o repentinamente llamar a un amigo con el que tienes tiempo que no hablas, te sintonizan, te alinean, te conectan.

En esa frecuencia, y por la magia de la creación de nuestra Alma que escapa toda comprensión humana, podrás encontrarte en una próxima esfera.

Otro punto de plenitud desde el cual puedes, al seguir el hilo de tu entusiasmo, encontrarte en el siguiente.

No el que tu mente cree que deba ser, sino el que tu Alma sabe que es.

Usa tu resonancia para conectar con tu genuino entusiasmo. Y elige experimentarlo a través de la acción que en cada ahora se evidencia como la mayor expresión disponible de esa energía.

Suelta expectativas. Entrégate al misterio. A la aventura.

Y déjate sorprender por tu Alma.

Vive por resonancia. Deja que el entusiasmo sea el motor de tu vida, y su principio organizador.

A tu vida no le quedará otra que organizarse alrededor de la plenitud de tu Ser.

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P.D. Dejarte guiar activamente por la energía de tu entusiasmo para vivir a plenitud es un arte, no una ciencia. Es un asunto del corazón, no de la mente.

Si quieres apoyo para desaprender lo que te frena de vivir tu entusiasmo, y aprender maneras prácticas para manifestar una vida alineada a tu Verdad, esta herramienta te puede servir.

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