[Los 3 Pilares] Darte Cuenta (2/3)

De mí para ti…

Tenía rato buscando los lentes por toda la casa.

Estaba por empezar una sesión 1:1 y ya estaba tarde.

Me empezó a entrar la prisa y aceleré el paso.

Buscaba mantener mi centro porque antes de mis sesiones 1:1 siempre me tomo unos minutos para conectar a mi WiFi espiritual y entrar en “modo acelere” no me es funcional.

De pronto me topo con Leo en el pasillo mirándome fijamente, y con la boca hacía ese gesto como cuando queremos apuntar a un sitio, y terminamos apuntando con la barbilla.

Yo no entendía a qué apuntaba, pero notaba que era como por encima de mi cabeza.

Te juro que pensé que tenía un bicho o algo así.

Y pues aunque no era “algo así”, sí era algo: mis lentes.

(Apuesto que hiciste el gesto con los labios para probar si de verdad mueves la barbilla jajaja)

Tengo experiencias similares con el teléfono, cuando lo busco y busco… y resulta que lo tengo en el bolsillo del pantalón 🤦🏻‍♀️

También con llaves en la mano 🤪

Te las tengo todas 🤓

Seguro tú tienes algunas también.

O tienes una manía, o una frase que dices siempre pero de la que no te das cuenta hasta que alguien un día te dice: “Es que eres igualita a tu mamá (o tu papá)”.

Y abres los ojos de par en par 😳 porque reconoces el parecido.

Bueno, estos ejemplos buscan mostrar que cuando se trata de un objeto o una frase, no es grave operar inconscientemente.

Pero el asunto cambia cuando lo que nos encontramos haciendo inconscientemente… es criar.

Porque son personas las que viven las consecuencias de esa inconsciencia.

Consecuencias que marcan e influyen en su vida.


Y así, con este contexto y sin anestesia, entro en el 2do. Pilar:

👁Elevar el nivel de consciencia desde el que opero en mi rol parental

En otras palabras: darnos cuenta de cómo es que soy mamá/papá de mis hijos.

Verás, si crías inconscientemente, ausente del origen e impacto de tus actos, puedes caer fácilmente —aún desde el amor— en:

  • Irrespeto
  • Posesión
  • Control
  • Desatención
  • Sobre-exigencia
  • Abuso

No hay que elaborar mucho para entenderlo ¿verdad?

Tiene lógica que si no estoy consciente de desde qué espacio opero, es altamente probable que sea mi pasado, mi historia, mi automático y mis referencias las que estén activadas.

Y pregunto:

Acaso… ¿conozco la salud de ese pasado, historia y referencias?

¿Es mi manera de criar la manera que mis hijos necesitan… o es solo el acto-reflejo producto de mi propia crianza?

¿Estoy respondiendo intencionalmente… o estoy reaccionando?

¿Estoy escogiendo deliberadamente mis acciones… o son mis botones emocionales los que se disparan en automático?

No sabes la ganas que tengo de darte ya el 3er Pilar para que este rompecabezas te haga más sentido todavía.

Pero será en el próximo correo 📩 porque quiero que vayas haciendo tuyos estos dos primeros pilares que ya tienes.

Fíjate, podemos amar profundamente a nuestros hijos… y aún así, ciegamente, no estar conscientes del paradigma desde el que criamos.

Porque… amar no es suficiente.

¿Tienes idea de cuál es tu paradigma parental?

Muchas veces, no tenemos claridad ni siquiera de cuál es el verdadero propósito de tener hijos.

Ni de qué promueve en ellos lo que sea que les estamos dando.

La idea no es alarmarte. Sino empezar a traer al consciente lo que necesita ser visto para ser atendido.

No podemos escondernos por siempre.

Nuestros hijos no nos lo permitirán.

Pero elevar y expandir nuestra consciencia, para luego hacernos cargo de lo que vemos, no es “soplar y hacer botellas”.

Ello requiere ocuparnos de quien ejerce la parentalidad: los padres.

Del individuo… que eres tú.

De cómo te muestras ante tus hijos.

Y hacerlo requiere:

  • verNOS
  • hacerNOS una auditoría
  • paciencia y autocompasión.
  • trabajarNOS
  • cruzar la incomodidad
  • liberarnos

Si estás leyendo estas palabras es porque descargaste la Guía de Exploración Dinámica «Amar No Es Suficiente».

De corazón espero que la hayas abierto… y hayas empezado a responder las preguntas (recuerda que aquí tienes el video en donde te hablo de cómo hacerlo).

Espero además ¡que continúes y llegues al final de ella!

Sí, seguramente te incomodará.

Quizá sientas dolor.

Pero estarás bien. Lo sé. Porque ver más, siempre nos libera y abre puertas.

Darnos cuenta… nos empodera.

Y nos permite ser más de quienes nuestros hijos realmente necesitan que seamos.


Pronto compartiré contigo el 3er Pilar. Pero no te daré el título para no darte pistas 😉 Solo está pendiente de «[Los 3 Pilares]» al inicio del título; así lo identificarás fácil.

Completamos la serie mañana.

Evelyn

p.d. No sé si lo has visto, pero este video aclara muchas dudas sobre la crianza consciente, y también aporta luz sobre este pilar.