cruzando el puente entre
lo Intangible y lo pragmático

Miradas y procesos de Espiritualidad práctica para despertar y crear una vida más profunda, con sentido y en «flow»

Miradas y procesos de Espiritualidad práctica para despertar y crear una vida más profunda, con sentido y en «flow»

Happy Now

Sea la que sea tu búsqueda, sea el que sea tu reto, esto es lo que encontrarás aquí y en mí: UNA obsesión implacable POR utilizar lo cotidiano como contexto para despertar y expandir la consciencia.

*Espiritualidad Práctica: Principios y perspectivas de índole espiritual que se aplican en la cotidianidad, con el fin mayor de activar y profundizar procesos de despertar, expansión y evolución.

En dos platos, de esto se trata: espiritualidad práctica*

*Espiritualidad Práctica: Principios y perspectivas de índole espiritual que se aplican en la cotidianidad, con el fin mayor de activar y profundizar procesos de despertar, expansión y evolución.

Profundiza, acelera y Aterriza tu viaje de Despertar

Ser [Padres] Conscientes

Programa de 9 semanas

Acompañamiento VIP 1a1

Procesos a la medida

Programa de 9 semanas

Llévate GRATIS esta herramienta para tu Expansión

Para destrancarte, clarificarte y alinearte a tu verdad, obtén gratis la Guía de «Exploración Dinámica»

SIgue mi mensaje
@elpoderdeser

Si buscas, estoy contigo.

Y para ti.

Si te haces preguntas, estoy contigo.

Y para ti.

Si andas el camino y haces el trabajo, estoy contigo.

Y para ti.

Esta comunidad se ha formado letra a letra, palabra a palabra, imagen a imagen.

Sin trucos. Sin fórmulas. Sin estrategias.

Desde las profundidades crudas de lo que surge a través de mi corazón, dedos, boca y talentos, desde el 2013.

Muchos han expandido sus alas: unos para volar lejos, y otros para vivir juntos el viaje.

Seguiré cuidando que mientras continue, en esta comunidad haya armonía, integridad, ética, autenticidad, profundidad, respeto, pensamiento crítico, sinceridad, compromiso y evolución.

Lo que no verás aquí son mensajes convenientemente complacientes, acomodaticios, de relleno, o facilistas.

Ni reels. De pana que no 🤪

Abrazos muchos, de corazón a corazón.

E.
...

Cada tanto en la historia colectiva, la muerte se hace protagonista: guerras, eventos naturales, y enfermedades se llevan a miles o millones de humanos consigo en eventos puntuales y temporales.

Mientras tanto a diario, mueren también miles de individuos por múltiples causas.

Y es que lo único que necesitamos para morir… es estar vivos.

Nada más.

Aún así la muerte causa —en la mayoría— tanto tanto miedo y rechazo que muchos harán cualquier cosa para evitarla, convencidos de que pueden imponerse a su historia personal.

La muerte, aún siendo un fenómeno natural, es percibida por la mayoría como el enemigo a vencer, el objetivo a controlar, la causa de dolor.

Navegamos los nacimientos y cumpleaños con arrebatos de euforia y escandalosas fiestas iluminadas, en contraposición a la oscuridad y sobriedad con la que tratamos las ceremonias de despedida del cuerpo y vida humana.

Como si terminara la existencia una vez que ya no se expresa a través del traje de carne y huesos.

¿Acaso es “eso” lo que “somos”? ¿Y cuándo cremen o entierren el cuerpo… ¿ya no “seremos”?

¿Somos el cuerpo? ¿El cerebro? ¿La mente? ¿Mis habilidades es lo que soy?

¿Mis dedos que escriben, es lo que soy? ¿Las palabras que surgen? ¿Soy mis logros y resultados? ¿Soy mi historia o mi hijo? ¿Lo que creo… mis recuerdos… pensamientos… sentimientos?

Se hace indispensable cuestionar, antes de sufrir, ¿qué le da vida a mi cuerpo entonces? ¿De dónde salen mis palabras, pensamientos, recuerdos, sentimientos?

¿Qué o quién los puso allí?

Porque sea lo que sea que le da vida al cuerpo y la mente… tiene “lógica” pensar que estará entonces allí luego que ambos terminen su tarea.

Los mensajes que recibimos y transmitimos, desde la niñez, es el de protegernos ante la muerte.

Poco funcionó conmigo hacerme temer… porque mi curiosidad es toda y más grande por ir más allá de la ilusión de separación entre este punto de transición que llamo “vida” y que experimento a través de esto que llamo “yo”… y la Verdad más allá de la mente.

Mientras, sigo exprimiéndole el néctar a la experiencia de estar aquí y ahora descubriendo más y más, con menos y menos miedo, y más y más rendición a la película.

Seguimos ✨
...

Siento escalofríos de emoción mientras terminamos la página del nuevo Programa Online que Leo y yo estaremos co-facilitando a final de Abril o inicios de Mayo 🤩🌶✨🥳

Más que un “programa” es realmente un VIAJE de despertar a nuestra verdadera naturaleza y sabiduría, para navegar la vida desde una filosofía y consciencia PRÁCTICA, profunda, liberadora y trascendente... más allá de la mente.

Esperamos en apenas un par de días anunciarlo al mundo ✨👁🛸🥂🎊

El concepto de ir «más allá de la mente» es lo que más escalofríos de emoción me da, porque veo tan claramente que durante toda mi vida pasada, allí estuvo mi gran traba:

…en el no saber cómo cruzar esa frontera e ir “más allá”.

…en ese “sí, pero no”.

…en un “siento el llamado, pero es que…”

…en lo obvio que era que “las pistas apuntaban a un sitio, y la mente a otro”.

…en el “agotamiento y la insistencia de controlar, crear, cambiar, manipular o “atraer” una realidad en particular” ignorando por completo que «El Alma Sabe lo que la Mente Ignora».

…en confundir “las historias de la mente” con “La Verdad de la Consciencia”.

…en sentirme separada, dividida, partida en pedacitos.

…en pensar que rendirme a la vida era resignarme o paralizarme.

Mientras escribo y escribo de lo que trata el Programa, revivo mi viaje personal del «drama a la paz» que me permite hoy compartir, alumbrar y enseñar desde el camino andado.

El viaje de Leo ha sido muy distinto al mío, y aún así nuestros caminos hablan de posibilidades, de expansión, de evolución, de practicidad en la aplicación de nuestra mirada en la cotidianidad.

Hoy, solo comparto mi emoción.

Y te digo… no sé si esté en tu guión, no sé si sea probable para ti, no sé si quieras y estés dispuestx...

…solo sé que es POSIBLE.

Leo y yo estamos profundamente emocionados de iniciar este viaje con quien sienta, como nosotros las 🦋 en su estógamo 😉

¡Seguimos!
...

Ayer escribí sobre la conexión con otros desde el sufrimiento común.

Y cómo el no mostrar, vivir o hablar del dolor desde el drama, incluso mencionar trascender el dolor, o no hacer énfasis en la sanación sino en el despertar, como es mi caso… es considerado en muchas ocasiones como “arrogante”.

Hoy continuo el flujo de esas ideas.

«¡No me quites mi sufrimiento!» parece ser el grito de muchos hoy en día.

Hay versiones tipo: ¡No me quites mi miedo! o ¡Tengo derecho a mi dolor!

Vale, sin duda. Pleno derecho.

Es común hacer del dolor, traumas, el pasado, heridas, parte de la identidad.

Se habla de “ser sobreviviente de”, o “haber sido __________” (coloca tú el nombre del trastorno, enfermedad o condición).

¿Quién soy sin mi pasado, sin mi dolor, sin mis heridas?

¿Quién soy sin mi historia de superación, de éxito?

¿Quién soy si dejo de relacionarme con ese sufrimiento como su víctima?

¿Dónde quedaría mi identidad?

¿De qué me sostendría para justificar X o Y comportamiento?

Es sencillo comprender que en algún momento de nuestra película no queramos aceptar la posibilidad que otro nos muestra de liberarnos de algunos pesos…

… que nos sintamos amenazados al ver que otro no vive el dolor como lo vivimos nosotros…

… porque nos recuerda lo que aún no hemos hecho; nos habla de lo que no sabemos cómo hacer; nos pone frente a la nariz una posibilidad que quizá ni siquiera queremos tomar…

… porque no queremos pasar por el trabajo de llenar el espacio que el vacío de nuestro sufrimiento dejaría.

«¡No me quites mi sufrimiento!» parece ser el grito de muchos hoy en día… sin notar que la evolución requiere dejar atrás aquello que… ya no es.

Y que la liberación y la paz siempre están, más allá de la mente, del otro lado de la mentira y el control.

Seguimos ✨
...

Muchos conectan más rápido a otro desde el sufrimiento común.

Algo como: “Si veo que el otro sufre como yo sufro o he sufrido, entonces hago click porque nos parecemos y entendemos… pero si el otro vive el dolor de una forma diferente a mí, eso me amenaza porque me recuerda posibilidades que no estoy viviendo y no sé cómo accesar”.

Comprensible. Y puede ser “lógico” desde una perspectiva, y no desde otra.

He estado escribiendo un texto biográfico para la página del nuevo programa (ya casaaaasi lo anunciamos) y me encuentro con que mi manera de describir la historia de Evelyn cambia, y tengo que re-escribirlo para cada nueva página o programa.

Abiertamente he hablado del amor, odio y paz que hubo en la relación con mi padre; mi infancia traumática y mi adolescencia llena de rabia; de mi living-la-vida-loca; mis muchos procesos de terapia psicológica; mi eterna exploración espiritual; mis adicciones, enfermedades y curaciones; de mi mi búsqueda incesante de respuestas; de mi depresión e intento de suicidio; mi vida divorciada con un niño pequeño; mi mudanza de país quemando naves; mi cambio de carrera; mi pacífica experiencia durante la enfermedad y transición de mi madre después del cáncer…

… pero… como no lo hago desde el drama, ni pretendo falsa modestia, no me hago pequeña ni hablo de sanación sino de «despertar»… como hablo de posibilidades de trascender las historias y no quedarnos pegadaxs en ellas… como vivo, me muestro y trabajo desde mi poder, mi fuerza, confianza, paz y libertad, entonces… algunas personas me ven, desde sus ojos, como arrogante.

¿No será arrogancia jugar a ser pequeños… y pensar que esto que “creemos que somos”, este personaje humano… está defectuoso y sea lo que sea que lo creó o proyecta… lo “hizo mal”?

Mis ojos están puestos en mí como un todo, en lo “ bueno”, lo “menos bueno”, lo humano y lo Divino que hay en “mí”.

No nos veo como “trabajos en construcción” sino como obras de arte a ser reveladas.

Y me ofrezco como prueba de lo posible para quien pueda servirle de recordatorio de que es posible transitar el dolor y ser tan profundamente sensibles y empáticos como fuertes y expandidos.

Con amor y desde el amor,
E.
...

Ni te emociones ni desilusiones porque en este post ni aplaudo ni descrédito la llamada #leydeatraccion (LdA).

Sino todo lo contrario 🙃

Tomar una posición seriamente, requeriría mucho más espacio.

La «LdA» data de mucho antes que el mundialmente famoso documental «The Secret» lanzado en el 2006 —y que no sólo vi entonces sino que me dediqué a estudiar el tema y a varios de sus participantes.

Fui parte de un programa de 6 meses con John Assaraf, uno de los expertos en mentalidad, comportamiento y neurogimnasia cerebral que aparecía en el documental.

Incluso “atraje” conocer e interactuar personalmente con Lisa Nichols, Bob Doyle y John Gray, también participantes en «The Secret».

Estudié a Bob Proctor, James Arthur Ray y, muy especialmente, a Esther & Jerry Hicks incluso fui a sus eventos presenciales.

Entre el ’09 y el ’17 fui cliente de una exitosa coach de vida y negocios reconocida experta en «LdA».

En conclusión, conozco del tema.

Ahora, pregunto:

¿Has notado que desde hace algún tiempo se ha reactivado el tema «LdA»?

Como que se escucha con más frecuencia que en años anteriores.

No puedo probar mi siguiente argumento, pero me atrevo a considerar que muchas personas, removidas ante el caos mundial de hace ya un año (ya sabes, esto que supuestamente iba a durar poco y luego “volveríamos a lo normal”), están buscando fórmulas para sentirse menos víctimas de la circunstancia.

Se ha activado la insistencia de cambiar o mejorar el afuera… de sentir que se tiene algún poder entre tanto control externo… y “manifestar” o “atraer” resultados preferidos usando la intención.

Una de mis frases conocidas —título de nuestra más reciente Guía Gratuita, es «El Alma Sabe lo que la Mente Ignora» (enlace en la bio).

En ella invitamos a un experimento para vivir la experiencia de ir más allá de la mente, y de la insistencia de creer que es al revés: que la mente sabe por encima del alma lo que es relevante en nuestra vida.

Esa insistencia es parte de la perspectiva tergiversada con que se USA la «LdA».

OJO: me refiero al USO que se le da. No a la ley en sí misma.

Se acabó el espacio y aún hay tela para cortar 😬

¿Preguntas? ¿Comentarios?👇🏼
...

En respuesta a un comentario en mi canal de Telegram, escribí esto:

«A quienes dicen:

“A mí me castigaron o pegaron y salí bien” o cualquier de sus variantes: “no soy un asesino”, “no estoy en drogas”, “no quedé traumatizada”, etc.

A quienes dicen:

“A mí me vacunaron de pequeñx, me daban medicinas, etc y de grande tengo buena salud, nunca me enfermo”, etc.

Les recuerdo que en el juego humano, toda acción tiene una reacción, aunque en la película de cada quien esa relación será de una u otra manera.

La mayoría de efectos de lo que vivimos en la infancia se ocultan bajo capas, capas y más capas de síntomas que dificultan el rastreo al origen.

Los castigos emocionales y físicos recibidos en la infancia tienen relación directa con el paradigma que se desarrolla hacia la adultez.

No somos “víctimas” de ello, pero sí hay influencia y a cada quien en su historia, le tocará adueñarse de atenderlo para hacer algo con ello.

Relaciones conflictivas con otros o uno mismo; timidez; depresión; miedos; insatisfacción; narcisismo; adicciones; baja auto-estima; ideas de escasez, etc. suelen ser algunas de las expresiones bajo las que se ocultan los efectos de aquellos castigos infantiles.

Sí, también algo de lo anterior PUEDE suceder aún sin haber recibido castigos, si el guión así lo indica.

En cuanto a recibir inmunizaciones o medicinas de niños y estar aparentemente sanos en la adultez… me pregunto si la gente sabe de dónde le salen esas alergias, inflamación, exceso de peso, dificultad para bajar de peso, infertilidad, enfermedades crónicas, fatiga, insomnio, acidez constante, depresión etc.etc.etc.

Una palabra: TOXICIDAD.

Rastreen y verán que todo apunta en mayor o menor grado a ello.

La mayoría de personas que se creen sanas, se sorprenden cuando se hacen exámenes y evalúan a profundidad su condición de salud. Incluso deportistas y gente activa.

Las inmunizaciones y medicinas alopáticas intoxican y suprimen constante y lentamente la natural fortaleza del sistema inmune, hasta hacerlo dependiente de la medicina externa.

Pero nada, tranquilos, quien quiera creer que “el hecho de no implica que”… adelante.

La vida habla.

¿Estamos escuchando?»

Seguimos ✨
...

LA MENTE… fascinante herramienta como es, se le han otorgado funciones para las que no está diseñada.

Hace su mejor esfuerzo —too much, diría yo— para satisfacer la alta demanda y expectativas sobre su “desempeño”.

Y así.. cuando damos por cierto todo lo que muestra, dice, concluye, especula y proyecta pues se enreda la novela.

Creemos que lo que “está en la cabeza” es “verdad”, “real”.

¿Quién define qué es real y qué no? ¿Dónde está quien lo determina? ¿Quién es? ¿De dónde saca sus “verdades”?

Y ahí está el sufrimiento.

En que creemos…

… que “nuestra cabeza” es quien somos y en donde estamos.

… que nuestros pensamientos son fundamentalmente ciertos… que la “lógica” “debe” prevalecer.

… que hay un ayer y un mañana, en los que el pasado “nos hizo” algo “bueno” o “malo” y el futuro traerá algo “mejor” o “peor”.

… que “necesitamos” repararnos, recomponernos, sanarnos, cambiarnos.

Cuántas “comillas” 😬 porque el lenguaje no alcanza a reflejar la experiencia y siempre se queda corto.

Cuánto dolor, cuánto miedo, cuánta confusión, cuánto sufrimiento, cuántas historias...

… ¿qué hay y quién está «más allá de la mente»?

¿Cómo sé que la respuesta que tengo para esta pregunta… ES?

¿Y cómo sé que la respuesta a esta otra pregunta… ES?

¿Y a esta otra…?

… más allá de la mente está regresar a un estado natural de pureza, de desaprender, soltar y dejar ir lo que *no es* y *no soy* para que se vaya revelando lo que *siempre ha sido Verdad,*lo que *siempre sí ha sido y sí Soy.*

A medida que profundizamos en el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza, lo que no es fundamentalmente puro… va dejando de ser.

Seguimos ✨
...

En mi infancia y hasta el inicio de mi adolescencia, la práctica de natación fue parte de mi cotidiananidad.

Nadar, me cansaba.

Ten esta idea en mente, porque la usaré para una analogía más adelante: «Nadar, cansa».

Seguramente yo me cansaba más y antes que quienes estaban en el equipo de natación del club donde nadaba.

Y apuesto a que ellos les sucedía algo similar si se comparaban con el famoso Mark Spitz o Kornelia Ender, ambos nadadores olímpicos.

Entonces, decir que «nadar, cansa» no sería una descripción absoluta ni clara porque cada quien tiene SU propia referencia interna sobre qué tanto “cansa nadar”.

Quizá desde su experiencia actual o algún recuerdo de la infancia, como el mío. Quizá desde lo que imagina. O desde sus comparaciones con lo que le cansa trotar o ir al gimnasio.

Pues igualito sucede con “la filosofadera”, “la pensadera”, “la cuestionadera”, “la profundizadera”.

Cuando alguien me escribe, generalmente con tono crítico, que: “¡Coño es que tanta pensadera cansa!” o “Es que no se puede estar con la cuestionadera a todo, porque cansa”, o “Tú y tú filosofadera, qué cansancio”… yo lo que oigo es: «nadar cansa».

Es decir, escucho un sesgo impreciso de quien lo emite, desde SU perspectiva.

No escucho un hecho, una verdad.

Escucho algo que dice que A ESA persona LE cansa.

Si es por tiempo de práctica, puedo decir con confianza que estoy en el equipo Olímpico de la cuestionadera, la profundizadera, la pensadera y filosofadera.

Si es por nivel filosófico, aún me queda camino por recorrer para llegar al podium y llevarme alguna medalla. Pero como no ando buscándolas ni compitiendo, pues estoy donde estoy.

No concibo la vida sin sumergirme en la profundidad de su misterio, mas allá de la mente.

Y ello no quita el disfrute cuando floto o nado en aguas poco profundas.

Algunos se sorprendieron mucho cuando respondí una pregunta en stories diciendo que no solo me gusta bailar salsa, merengue y bachata sino que lo hago estupendamente bien 💃🏻

Al contrario de lo que algunos creen… la filosofadera y pensadera facilita, aliviana, enriquece y armoniza mucho la vida.

Vivo en más paz y confianza gracias a mi práctica.

Seguimos 🏊🏻‍♀️
...

Si estas palabras te incomodan y decides dejar de leer lo que comparto en esta cuenta por ellas, te deseo salud y que tu despertar no sea demasiado doloroso.

Sé que hay mucho ruido externo, muchas informaciones cruzadas, mucha censura de informaciones distintas a la narrativa oficial que habla de terror, ya no solo de miedo…

… pero cada vez que escuchas que alguien “murió de kov¡d” o “por complicaciones con kov¡d” si indagaras y no solo asumieras con base en cómo “se veía”, lo que te dijeron, porque “era deportista” o “nunca se enfermaba”… descubrirías una y otra y otra y otra vez que el cuadro médico de quien fallece presentaba condiciones, enfermedades, toxicidad y/o debilidades PREVIAS.

Lo que llaman comorbidades.

El negocio de los hospitales y clínicas recibiendo dinero extra por CADA paciente que aunque tuviera cáncer, un ataque el corazón, bronconeumonía, peritonitis, diabetes o cualquier otra enfermedad “muere con” kov¡d o “con síntomas” similares al v¡rus es absurdo. Y CRUEL.

Sin contar el negocio numérico de reportar más casos “de kov¡d”, lo que engorda las cifras y perpetúa el control y los mandatos.

Al parecer ya nadie se muere de causas naturales, ni por deterioro acumulado a través de los años, ni de neumonía, ni enfisema pulmonar, ni fallas renales, ni influenza. Nada. Todo cancelado mientras se diagnostique kov¡d.

Y ahora… se repite la historia con los casos de muertes y efectos negativos por las vakuna$ que, aunque el que se reporta es apenas un mínimo porcentaje, es información pública disponible online en el VAERS.hhs.gov

Algún día… quizá… quién sabe… se harán públicas algunas verdades de esta historia.

Y más de uno que no veía o no quiso ver, sentirá una dolorosa patada en el estómago…

Seguimos ✨
...

La sanación se ha convertido en un gran negocio.

En muchísimos casos seguro con nobles intenciones.

Sanar…
… el linaje.
… la historia.
… el pasado.
… la niñez.
… las emociones.
… los sentimientos.
… el ego.
… la autoimagen.
… la psique.
… los duelos.
… la pérdida.
… las relaciones.
… el cuerpo físico.
… las finanzas.
… el planeta.

Incluso se habla de sanación espiritual.

¿Puede estar herido el espíritu?

¿De cuántas otras sanaciones has escuchado?

¿Cuántas terapias, caminos, fórmulas, medios, herramientas?

La sanación se ha convertido en un gran negocio y actividad, pero…

¿Qué es una herida?

¿Qué es sanar?

¿Cómo se sana?

¿Es posible sanar?

¿Dónde está la herida? ¿Qué o quién la define?

¿Quién es el sanador?

¿Quién está herido?

¿Por qué se cree haber sanado una herida y aparece otra?

¿Cómo se sabe que se ha sanado?

¿Qué busca realmente el herido?

¿Qué busca realmente la herida?

Sin preguntas solo hay respuestas, finales, conclusiones.

¿Son esas respuestas ciertas?

¿Hay más que esas respuestas?

«La curación más importante: darte cuenta de quién eres. La curación en el nivel externo está bien, pero no es la esencia de la curación.».
—Eckhart Tolle.

Seguimos ✨
...

© 2021 Evelyn Mezquita & Leo Alcalá / Dynamic Creations Assoc., Inc.