cruzando el puente entre
lo Intangible y lo pragmático

Miradas y procesos de Espiritualidad práctica para despertar y crear una vida más profunda, con sentido y en «flow»

Miradas y procesos de Espiritualidad práctica para despertar y crear una vida más profunda, con sentido y en «flow»

Happy Now

Sea la que sea tu búsqueda, sea el que sea tu reto, esto es lo que encontrarás aquí y en mí: UNA obsesión implacable POR utilizar lo cotidiano como contexto para despertar y expandir la consciencia.

*Espiritualidad Práctica: Principios y perspectivas de índole espiritual que se aplican en la cotidianidad, con el fin mayor de activar y profundizar procesos de despertar, expansión y evolución.

En dos platos, de esto se trata: espiritualidad práctica*

*Espiritualidad Práctica: Principios y perspectivas de índole espiritual que se aplican en la cotidianidad, con el fin mayor de activar y profundizar procesos de despertar, expansión y evolución.

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@elpoderdeser

Gente querida e incluso muy amada se ha inyectado la terapia genética experimental, muy a mi pesar.

Conociendo parte de mi posición (pocos la conocen a fondo)...

… algunos me lo han contado con tono desafiante, desplegando firmeza, para conectar a su convicción.

… otros con aparente tono casual —en algunos casos, envuelto en temor ante la proyección imaginaria de mi rechazo.

… hay quien lo ha compartido con incomodidad, como quien le anuncia a su pareja un divorcio inevitable.

… y hasta quien me lo ha dicho con una risita nerviosa, tipo travesura infantil al descubierto.

Tengo un par de queridos clientes 1:1 y algunos participantes de mis programas que también lo han hecho y me lo han contado. De otros lo sé por chismes en la frecuencia.

Más allá de ideas y posición de cada quien, a nadie he “sacado de mi vida” o “dejado de querer” por tener miradas diferentes a las mías, aún cuando éstas hablen de una diferencia neurálgica en nuestra escala de valores y aspectos de la filosofía de vida.

En la pasada década, con más fuerza en los pasados tres años, y ni hablar de los pasados 16 meses, el trabajo de despertar y expansión sostenido ha resultado en la activación potente, humilde y profunda de un nivel de amor puro que supera todo lo que conocía.

Así como nuevos niveles de tolerancia, compasión, respeto por el camino del otro, y por la experiencia a través de sus pies.

Esto, desde el re-conocimiento de nuestra Divinidad y la inevitabilidad de nuestras historias.

La sanación de la historia colectiva incluye el tránsito individual por caminos interconectados aún andando historias que lucen separadas.

Siento un convencimiento, más allá de la mente, de que este período de segregación está forzando la barra que la humanidad se ha resistido a trascender.

Quienes no están distraídos acomodándose y doblegándose a las circunstancias, lo perciben en mayor o menor grado.

Nada está quedando en su sitio. Todo está siendo afectado.

Elevar el nivel de las conversaciones se hace crítico para poder correr los velos de la ilusión de que por pensar diferente “estamos hechos” de algo distinto.

Se acabó el espacio para escribir, pero no el continuum ♾

Hay más, mucho más
...

Lo que un individuo defina como: “contenido de valor; referencias confiables; profundo; válido; lógico; interesante; con sentido”, etc., está directamente relacionado al tipo y alcance de su meta-mirada y postura filosófica.

De allí ramifican sus interpretaciones, observaciones, opiniones, decisiones, etc.

Es inevitable que sea hasta las fronteras de la mirada personal, que llega la comprensión y relación con un contenido.

Pero esa frontera no es estática, sino un continuum disponible.

Luego, por sobre esa meta-mirada —y más allá de la mente— se encuentran elementos de índole existencial y espiritual.

No es un tema exclusivamente de “inteligencia”.

Y es que no toda persona que definamos como «inteligente» cuenta necesariamente con conocimiento de alto nivel; curiosidad; ni está abierta de mente y corazón, conectada a la búsqueda por “la Verdad”, dispuesta a ir más allá de sus propias fronteras o conscientemente conectada a su Sabiduría.

Sé de gente inteligente que insiste en posiciones fijas y se mantiene preso en el mundo de sus certezas, sus pruebas, su lógica.

En lo personal, me resulta profundamente seductora la gente que considero no solo inteligente sino atrevida. Aguda. Profunda. Que elabora, se sumerge, propone ir más allá de la superficie y las fronteras. Que cuestiona no solo a otros sino a sí mismos.

Que evoluciona.

Mientras más me acerco a esa gente (generalmente de forma virtual) menos atracción siento, orgánicamente, por la discusión superficial, por juzgar, evaluar o “convencer” a otros, y ni hablar de sostener conversaciones estériles.

De ahí que cada día hago más silencio y respeto más.

La inversión de mi energía va con más potencia a mi educación, trabajo de despertar y expansión; mis espacios de silencio y a sintonizar con mi Verdadera Naturaleza.

Y también, al acompañamiento de quienes han declarado su compromiso activo de elevar el nivel de su conversación y seguir expandiendo la mirada, pasando por el túnel de la autoindagación, el tamiz del auto-cuestionamiento, el reto de soltar las propias teorías, convicciones y auto-justificaciones.

¿A qué te invitan tus relaciones e intereses?

📷 Alan Watts (de mis maestros favoritos)
...

Es tentador replicar, responder o debatir cuanta pregunta, argumento o tema nos lancen.

Es seductor engancharnos en intercambios que refuercen nuestra identidad y nos posicionen como “mejores”, “más sabios”, “expertos”.

Es cómodo girar alrededor de temáticas que resulten familiares y no nos presenten retos significativos.

Es tranquilizador mantenernos rodeados de quienes no sentimos como amenazas a nuestro statu quo.

Y… cabe preguntarnos: ¿cómo se evoluciona así?

¿Cómo nos desplazamos si nos mantenemos anclados en las mismas dinámicas, observando desde el mismo punto de perspectiva?

Hoy me preguntaron : “¿Por qué te atraen tanto los temas de profundizar?”… y que si no me atraen “otros temas”.

Cualquier tema ES “profundizable” en un continuum que nos va mostrando MÁS de algo de lo que antes veíamos menos.

Imagina que vives toda tu vida en un edificio frente al mar. Primer piso.

Apenas si has visto el mar desde tu ventana… has caminado por la orilla de la playa… y ocasionalmente te has metido al agua, hasta donde tocas el fondo.

… pero no has visto la infinitud de agua desde las alturas… ni te has revolcado surfeando olas… ni sentido las gotas de salitre en tu rostro navegado en bote… ni el poder del viento al hacer kite…. ni te has fundido en la escena haciendo snorkel… o sentido el estruendoso silencio buceando en lo profundo… no has visto la variedad loca de peces entre los corales… ni te has emocionado hasta llorar al ver delfines, tiburones o ballenas libres, como es su derecho.

Caminar en la orilla puede ser una experiencia deliciosa… pero cuando sabes que hay más… MUCHO más… ya no satisface limitarte a la seguridad de la arena bajo tus pies.

Hay muchas preguntas que ya no respondo.

Muchos temas en los que ya no me involucro.

No me interesa la validación externa como “experta” o “la mejor”.

Me adormece repetir temáticas y las experiencias planas.

Me aburren las relaciones monocromáticas.

Sumergirme en las aguas profundas del misterio enriquece mi cotidianidad, intensifica mi encuentro con la vida, eleva mi experiencia directa a niveles más allá de la mente… y revela más de mi Verdadera Naturaleza.

ES… lo que está siendo (o no sería) ✨
...

Los carritos de compra en el supermercado dejan muy claro que la mayoría aún no ha empezado a comprender en qué se apoyan estos 16 meses de caos colectivo.

Seguir metiendo en el carrito de compra lo mismo que se consumía a inicios del 2020 y que, en general, para la mayoría es comida que los hace vulnerables a perpetuar el ciclo de: comer-enfermarse-medicarse-seguir comiendo lo mismo… habla de un lamentable “regreso a la normalidad”.

Quien se relaciona conscientemente con su salud, se educa y ocupa, sabe que la salud no viene de un laboratorio, ni puede tercerizarse.

La salud y fortaleza de nuestro sistema inmune es natural e intrínseca.

Lo indispensable para la salud es atender el deterioro causado por medicación indiscriminada; sedentarismo; alimentación inadecuada; alimentos procesados cargados de azúcar, colorantes, pesticidas, carcinógenos y genéticamente modificados.

Además del uso de productos de higiene, estéticos, cocina y limpieza llenos de químicos; exposición permanente a radiación; toxicidad climática; deficiencia de contacto con la naturaleza (CLAVE); desconexión emocional; altos niveles de estrés; mínimo trabajo de despertar y expansión de consciencia… y la lista sigue.

Eso NO se sana ni revierte a punta de +medicación, +químicos, +encierro, +desconexión, +“éxito”.

De quienes conozco directamente puedo decir que todos quienes decidimos no inyectarnos la terapia genética experimental que ofrecen junto a donas, cerveza, hamburguesas, tickets de lotería, becas, e incluso entrada gratis a clubs de strip tease (entre otros sobornos y medios de coerción) hemos hecho investigación y estudiado TANTO información proveniente de medios masivos como de medios no tradicionales y censurados.

En cambio quienes han decidido ser parte del experimento, han consumido exclusivamente información de medios masivos, o un mínimo de información fuera de ellos.

¿De verdad creen que por no inyectarnos somos kamikazes buscando enfermarnos voluntariamente?

¿Por qué alguien inteligente y educado escogería no usar algo que “supuestamente es bueno y seguro”?

¿Será que hay razones de peso?

¿Será que más hay para saber?

Toca elevar el nivel de la conversación ♾
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Mucha gente le teme o se siente incómoda ante la idea de cambiar de círculo de relaciones, de amigos, fuentes e, incluso, de… familia.

¿Por qué?

En general ello viene de una meta-mirada filosófica anclada en lealtades aprendidas, apegos basados en ideas de control, y una relación disfuncional con conceptos como seguridad y certeza.

Sin contar el reforzamiento de una manera de vivir dualista enraizada en ideas tipo “bien-mal”, “mejor-peor”, “soledad-compañía”, “normal-anormal” etc.

La crisis colectiva del 2020 me regaló descubrir y conectar con personas sabias, experimentadas, sensibles, valientes, talentosas, reflexivas, generosas, libres pensadores, inspiradoras, soberanas, atrevidas, inquebrantables, interesantes e implacables.

Es tan conmovedor como fascinante.

Sin sacar cuentas sé que suman más, en apenas un año, que todas las personas con esas cualidades que he conocido a lo largo de mi vida.

Para nada devalúo a con quienes he creado vínculos y relaciones. ¡Los valoro y aprecio!

Al mismo tiempo me sobran dedos en las manos para contar a las personas que habiendo sido de mi círculo más cercano y significativo, hoy día están alineadas a las ideas, valores, paradigma filosófico y modelo del mundo desde el que me encuentro con la vida.

En los pasados 12 años ha entrado y salido mucha gente de mi vida a raíz de mis cambios súper acelerados.

Y es que no concibo relaciones por hábito, costumbre o compromiso.

Las relaciones que comento al inicio son virtuales y alrededor del mundo. Algunas son unilaterales.

Sí, han cambiado los empaques… pero no el sentir.

Nunca los he abrazado, pero lo haría de inmediato y con fuerza, a primera vista, sin dudarlo.

Mucha gente ha salido de mi vida y yo de la de ellos en un continuum perfecto y naturalmente orquestado.

El cambio no es de temer.

El verdadero Amor ES Consciencia pura.

Ningún lugar queda vacío, porque el «espacio» está lleno de todo lo que ES.

Cuando en nuestra vida hay tanta gente fascinante, se hace fácil dejar la crítica y los juicios hacia otros porque estamos ocupados en ahondar en el misterio.

Vamos… que son tiempos de crear comunidades que eleven el juego desde nuevas perspectivas 👁🌀✨
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¿Cuántas conversaciones se sostienen a diario en el mundo?

¿De qué hablamos los seres humanos?

¿Qué ocupa tanto nuestra mente como para invertir nuestro aliento, tiempo, energía, atención, esfuerzo… nuestra vida… en una conversación?

¿”Tienen” que ser todas las conversas trascendentales?

Pues dependerá de a qué llamemos «trascendental»… pero aún dentro de la definición individual, cabe preguntarnos ¿qué está pasando con mis conversas?

Piensa en qué te captura más en una primera cita romántica, o un encuentro con un/una extrañx : ¿ es acaso la charla trivial sobre el clima, la iluminación del restaurant, el tráfico, cuánto engorda ese pedazo de pastel?

¿Gira tu charla en el contenido de las experiencias? ¿En “lo que pasa”, sucedió, sucede o crees que sucederá? ¿En el chisme, la forma, el hecho, la historia?

Quizá hayas vivido eso de estar en una reunión con amigos, pero pronto te aburres y te sientes atraídx por esa persona en la esquina… no le conoces… pero sin saber cómo, te encuentras en cuestión de segundos fascinadx por su charla sobre las ideas de separación que mantienen a la humanidad en etapas que imaginábamos habríamos superado hace décadas…

… quizá ahonda en la verdadera naturaleza de quién Realmente Somos,

… o navega entre las meta-miradas filosófico-existenciales desde las que podríamos estar operando pero no sabemos que no las conocemos,

… tal vez intercambian ideas sobre el impacto de la tecnología en la manera en que nos inter-relacionamos con otros seres humanos,

… las diferentes maneras de definir la muerte física y la influencia de la mirada materialista sobre nuestra particular respuesta ante la transición de nuestros seres amados,

… también sobre el uso de psicodélicos, la música, la sexualidad o el arte como portales a estados elevados de consciencia…

He escrito y hablado muchas veces sobre la «pensadera, filosofadera y profundizadera» como caminos cautivadores de expansión, despertar y evolución.

Cada quién sabrá qué le interesa genuinamente.

Por lo pronto, yo seguiré abriendo espacios para elevar la conversación.

Porque creo que la humanidad… aún puede salir de ésta.

En continuum ♾
...

Hace mucho tiempo noté que un conocido comediante seguía mi cuenta.

Obvio pienso que es una equivocación suya o de su community manager, porque lo último que se me ocurre es que esté realmente interesado en mi mensaje (al momento en que escribo, aún sigue por aquí).

Este pana tiene gracia, swing, y alguna vez me he reído con él.

No apunto a este comediante en particular, sino en general, al decir que ser “gracioso” y “hacer reír” no siempre es igual a hacer humor inteligente, ni es garantía de agudeza, criterio o pensamiento crítico.

Es un tema frecuentemente explorado por quienes viven del humor.

Para hacer reír a carcajadas a las masas es necesario apelar a recursos… masivos.

Suelen usarse ideas facilistas, de consumo rápido y alto contenido calórico.

El humor apela con triste frecuencia a la burla del trauma propio o ajeno, a la sobre-simplificación y tergiversación de dinámicas humanas como el dolor, depresión, soledad, engaño, confusión, etc.

La hipérbole por un lado… y el tratamiento plano de las ideas por el otro, generalmente usando temas sociales profundos.

La distorsión al son del mambo.

Hoy me compartieron uno de estos famosos Tik Tok en los que se usa un audio y se le hace “doblaje” a la voz de este comediante en un sketch en el que se burla de quienes “por un artículo en internet” deciden no utilizar la «terapia genética experimental» que viene en jeringa y que si se nombra en redes la censura te cancela.

La protagonista del video hace el papel de una mamá que muestra a su hijo a quien inyectaron sin permiso, con una curita en el brazo y… todo bien.

(ni hablar de que tanto antes como ahora, se le hace a los niños lo que a los adultos les da la gana).

Me pregunto si no son más objeto de cuestionamiento quienes toman decisiones de alto riesgo porque se les obliga o da una orden, y obedecen desde el miedo o el desconocimiento.

Destaco que mientras algunos están con todo derecho en shows de comedia, vendiendo merchandising, firmando libros y tomándose fotos… hay quienes hemos pasado el 2020 enterito de cabeza estudiando bastante más que un artículo en internet para saber lo que no sabíamos, y tomar decisiones informadas responsablemente.
...

No existe un día desde que nacimos en el que no hayamos tenido la experiencia de encontrarnos con la vida a través de un cuerpo que (parece que) habitamos.

¿Verdad?

Vale. Por más diferencias que tengamos, este punto es incuestionable.

Curiosamente, sabemos lo mínimo sobre cómo funciona, opera y qué necesita ese cuerpo.

Incluso médicos y científicos —ha quedado demostradísimo desde el 2020— difieren entre sí, y NO LO SABEN TODO ACERCA DE TODO.

Cabe preguntarnos: ¿desde qué criterio alguien que no sabe del tema que quiere aprender… escoge un profesor para que le enseñe?

Vuelve a leer la pregunta 👆🏼 please.

¿Desde referencias? ¿Títulos y certificaciones? ¿Años de experiencia?

No sé tú pero para empezar, yo me enfoco en conectar a los valores, meta-mirada, paradigma filosófico del individuo DETRÁS de cualquier referencia, título y experiencia.

Me importa nada cuántas certificaciones tenga un médico si no estamos alineados en principios fundamentales como individuos.

El momento histórico que vivimos, en el que la enfermedad y el miedo —porque nunca se ha tratado como un tema de salud— han sido los epicentros de la historia, ha puesto en evidencia que, en general, no tenemos idea de cómo funciona y qué necesita nuestra biología.

Por ello tanta gente ha sucumbido a las indicaciones de a quienes les haya entregado autoridad para que le indiquen qué hacer.

Pero ¿qué sucede cuando los valores y principios fundamentales de quienes lideran el proceso no están alineados a los nuestros?

¿Qué sucede cuando dictan mandatos sobre nuestro cuerpo sin siquiera una evaluación mínima de la historia médica personal?

¿Obedecemos ciegamente?

¿Qué MORAL y ÉTICA tienen quienes sobornan a quienes claman servir, al seducirles ofreciéndoles justo aquello que fortalece los peligros que dicen querer evitar, e imponen aquello que promueve enfermedades que dicen querer sanar?

Empecé a escribir queriendo hablar de la «intoxicación» y los «procesos inflamatorios» en el cuerpo como caldos de cultivo para CUALQUIER enfermedad… pero será en otro post.

Porque no puedo hacerlo sin poner primero la lupa en la base: LA MIRADA desde la que operamos.

Toca cuestionar y discernir 👁
...

Más allá…

… de si esto es o no una simulación, sueño, película…

… de tu paradigma filosófico y de qué tan consciente o inconsciente estás de tu origen…

… de si confundes “ser”con «Ser», o si crees que la muerte es el fin de tu existencia…

… de las teorías de conspiración, ilusiones, mentiras e historias…

… de los bandos y la potente división…

… de las preferencias, deseos, creencias, miedos, expectativas, traumas, o heridas individuales…

… de las filosofías, dogmas, religiones, e ideologías personales…

… ¿puedes negar categóricamente que nos encontramos, como humanidad, en una encrucijada, punto de no retorno, momento definitorio… como nunca antes en la historia de nuestra especie?

… ¿puedes ir más allá de pretender que “no es tan grave”, de jugar al positivismo, al “solo se necesita amor”, al “somos luz”, al “vamos a salir de esto”, al “ya puedo ir de tragos, ver a mis amigos, a la playa, al evento y de vacaciones, así que este normal no está tan mal”…?

¿DE VERDAD puedes negarlo?

… ¿es tan fuerte la hipnosis que no lo notas?

… ¿fue tanto el adoctrinamiento que lo justificas?

… ¿es tan intenso el miedo que causó ceguera?

Lo comprendo.

Y envío mi compasión a quien así piense y se sienta. Junto a mi deseo de que sus consecuencias no sean devastadoras.

No desde la arrogancia o condescendencia.

Sino desde una certeza que no necesita confirmación de data externa, desde el «knowingness» de que este momento ES un parte aguas.

No sacrifico mi integridad por una desesperada necesidad de seguridad o validación.

Y declaro que mi enfoque ahora está en quienes reconociendo el momento… se comprometen con su despertar y evolución.

Nadie a quien salvar.

No es mi tiempo de sembrar.

Es época de cosecha.

Desde la experiencia directa, la vivencia de las teorías, y el ejemplo.

Desde mi servicio.

Desde expresarme en coherencia con lo que la humanidad demanda.

Sí, es fácil sentirnos derrotados si solo vemos hacia afuera.

Pero al cerrar los ojos, conecto al despertar colectivo que está en curso para más individuos cada día.

Y allí mi enfoque.

Más allá de las diferencias en las singularidades… compartimos el Origen.

Seguimos ✨
...

Crisis humanitaria en Ceuta.

Guerra entre los gobiernos de Israel y Palestina.

Caos mundial de salud mental, emocional y física; división social; quiebre económico; control, dominio, coerción, ilegalidad y abusos a raíz del c*v*d (…qué rápido se leyó todo eso ¿verdad?)

Ruta al transhumanismo.

Aceleración de la sexta extinción masiva.

Apenas unos contextos de los muchos que están evidentemente activos en la humanidad en este momento.

Podemos enfocarnos en uno u otro contexto y profundizar individualmente en ellos, sí.

Pero más temprano o más tarde, necesitaremos admitir que NINGUNO puede ser explorado a profundidad, con seriedad y responsabilidad, haciéndolo de forma aislada como si no estuvieran vinculados entre sí directamente por un hilo conductor: LOS SERES HUMANOS que los crean, activan, viven y sufren.

Y, esos humanos no operan en el vacío, independientes y desvinculados de una meta-mirada filosófica, de un modelo del mundo.

No podemos hablar de ninguno de los anteriores escenarios dejando por fuera que están sostenidos por paradigmas filosóficos-existenciales que promueven su existencia.

Pero ocurre que desde nuestra mirada egocéntrica, asumiéndonos el ombligo del mundo, distanciados del trabajo personal activo e integral de despertar y, por sobre todo, hipnotizados por la perspectiva del modelo materialista en el que “lo que somos es materia finita»… en el que “tu naturaleza y la mía”, “la del judío y el palestino”, la “de quien decide inyectarse y quien no”, “nuestro origen y el del planeta”… creemos que Somos y Estamos «SEPARADOS».

Desde ese punto ciego solo nos ocupamos del escenario que toca directamente MI piel, a MI familia, MI religión, MI raza, MI economía, MIS preferencias, MI conveniencia.

Y es cuando afecta directamente “MI MUNDO”… que saltamos, que nos ocupamos, que escribimos un post en redes sociales, que de pronto hacemos activismo.

Si algo se ha hecho evidente en particular desde el 2020 es que no somos islas.

Y que el trabajo activo y comprometido de despertar no es de hippies.

Es un deber moral, ético y espiritual, como parte de la humanidad que estamos destruyendo en esta película.

Seguimos ✨

📷 @bernatarmangue
...

La última vez que fui a la peluquería fue en Diciembre del 2019.

Leo y yo no hemos ido a un restaurant a comer o a trabajar en un café como era nuestra práctica usual, desde Abril 2020.

No he entrado a una tienda o establecimiento de cualquier tipo, distinta a un automercado, en más de un año.

Cambiamos los viajes en avión por alquilar un carro y manejar.

He dejado de asistir a múltiples eventos.

No he ido al oftalmólogo a renovar mis lentes aunque necesitan cambio.

Hay más, pero lo anterior da una idea.

¿Estas decisiones auto-restrictivas han sido por miedo de algún tipo?

No.

Ninguna de ellas.

Han sido tomadas consciente y deliberadamente desde la disposición de pagar el precio de la coherencia de no someterme a mandatos ilegales, y medidas con las que no estoy de acuerdo.

¿Por qué? Porque —incluso desde la “conveniencia” o una “necesidad” relativa— con mi acción estaría validando y apoyando dichas medidas y mandatos.

No juzgo o critico a quien lo haga distinto porque no me corresponde, y desconozco sus motivaciones verdaderas.

Cada individuo, además del nivel de consciencia en el que nos encontramos, tenemos modelos del mundo, meta-miradas, paradigmas, principios, valores, prioridades, conocimiento, información, tolerancia, necesidades, límites y fronteras diferentes.

Y, desde lo anterior… cada quien opera.

Mi invitación, como siempre, es a romper la transparencia de nuestro sistema operativo y filosofía.

Es explorar los posibles auto-engaños, complacencias egóicas y justificaciones desde las que tomamos decisiones que definimos como válidas, mucho antes de alcanzar siquiera niveles medios de justificación con fundamento.

Desconfío de la respuesta veloz y automática que explica, generalmente de forma defensiva, por qué se hace o no tal cosa.

Auto-indagación es la clave:

¿Conozco mis límites y los razonamientos detrás de ellos?

¿Qué tan fácil o rápido se me convence de algo?

¿Con qué argumentos se rompen mis convicciones?

¿Qué me hace “sobornable” y qué tan rápido se llega a ese punto?

¿Qué determina mis «hasta aquí» y mis «basta»?

¿A qué narrativa de “sentido común” me apego?

¿Cuáles es o son mi talón de Aquiles?

¿Cuál es mi precio?
...

Once.

Dice la historia en mi memoria que fue hace once años —y una semana— el día en la imagen, cuando Leo y yo, por razones meramente logísticas y estratégicas, decidimos firmar un papel que dijera lo que ya sabíamos desde hacía casi un año.

Y… otra vez, este año, se nos olvidó recordar que nuestro matrimonio fue un 12 de Mayo.

En nuestros doce años juntos como pareja, el día que nos casamos no tiene relevancia alguna. De allí que no le dediquemos ni un recuerdo.

El recuerdo del día que nos enamoramos (sí, recordamos el día y momento justo en que sucedió), mantiene la energía del acuerdo de almas concretado. De allí que lo recordemos con una sonrisa no solo cada 21 de Junio, sino cualquier día, con frecuencia.

No me preguntaron pero…

A esas mujeres que esperan año tras año tras año que su pareja se le arrodille de sorpresa con un anillo y les haga “LA pregunta” en una operación digna de ser grabada en redes sociales…

A esos hombres que se sienten intimidados y temen que su petición de matrimonio no “esté a la altura” de las expectativas mediáticamente impuestas…

A esas parejas que pasan un año y más de estrés y agotamiento organizando un festejo de matrimonio “único e inolvidable”…

… desde el amor, con sensibilidad y respeto les digo que una relación realmente sólida, plena, profunda, divertida, apasionada, conectada, consciente y alineada (súmale los adjetivos que más resuenen contigo) NUNCA JAMÁS está definida por el momento de la petición de mano, o por lo inolvidable del festejo.

Después de esos eventos especiales… vienen la cotidianidad, los encuentros y desencuentros desnudos de filtros y artificios, el continuum de la vida detrás de las cámaras.

… y nada se compara a la crudeza de saber que la persona con quien vives tu relación, es la que escogerías una y otra vez para cruzar el infierno.

p.d. me pregunto qué le hace pensar a una mujer que tiene que esperar años “a que su hombre le proponga matrimonio”… ¿por qué se restringe una mujer de hacer la petición?… o mejor aún… ¿qué tal preguntarse las verdaderas razones para querer unirse en matrimonio?

No, no “hasta que la muerte nos separe”.

Sino hasta que lo que ES… ya no sea.

Seguimos ✨
...

¿Por qué?



¿Por qué hago lo que hago?



¿Para qué hago lo que hago?



¿Conozco mis intenciones secundarias?



¿He explorado mis posibles motivaciones subconscientes?



¿Qué hay detrás de mis justificaciones?



¿Me miro cuando decido o estoy en ceguera selectiva?



¿Qué tanto cuestiono lo que llamo “mis razones” para hacer algo?



¿Qué tan rápido salto a defender mi posición cuando me confrontan?



¿Desde qué fuentes, perspectivas, referencias, ideas, espacio, energía opero?



¿Quién me entregó y/o de dónde saqué los marcos de pensamiento desde los que tomo decisiones?



¿Me atrevo a investigar las fuentes, referencias y posiciones distintas o contrarias a las mías?



¿Qué tanto tiempo me doy para responderme las anteriores preguntas?



Seguimos ✨
...

Sí… pero no.

Lo sé… pero no lo vivo.

Creo en esto… pero hago aquello.

Quiero ir hacia algo… pero no me muevo.

Apunto a una dirección… pero me encamino a otra.

¿Quién no ha se ha visto allí alguna vez?

Nuestras incongruencias no son inocentes, ni casuales, ni al azar.

Son evidencias, señales y síntomas que revelan fantásticas oportunidades de evolución… a la vez que debilidades de fundamento en los paradigmas, meta-mirada y modelo filosófico desde el que operamos en la vida, estemos consciente de ello o no.

La moda de trabajar a nivel de creencias, afirmaciones, visualizaciones o fuerza de voluntad apenas si roza la superficie del asunto.

Sucede que la sobre-simplificación, negación o no-auto-aceptación de nuestro modus operandi, nos conduce rápida y ciegamente a validar absurdos.

Propios y ajenos.

Con el fin de protegernos, de no vernos expuestos, ridiculizados o cuestionados, de defender nuestra posición, decisiones y línea de pensamiento… pasamos rápidamente a justificar y racionalizar nuestras:
* lógicas-ilógicas,
* órdenes y obediencias sin sentido ni basamento,
* comportamientos y miedos irracionales,
* decisiones por arrastre colectivo no por convicción,
… y tanto más.

Este tipo de frases son expresiones comunes para justificar y racionalizar:

Jajajaja bueno, yo hago esto porque…

Es que a mí…

Lo que pasa es que…

Fulano dice que…

Y es que hay que…

Si no hago esto entonces…

La respuesta defensiva y reactiva nos coloca en posiciones muy vulnerables en las que fácilmente nos dejamos manipular por factores externos.

Ser curiosos ante nuestras contradicciones abre las puertas de la indagación, en tanto que saltar a la justificación de por qué operamos de esa forma, nos hunde más en la arena movediza.

La auto-observación es un arte que se desarrolla progresiva y paulatinamente desde espacios que van más allá de la mente y los cuentos que nos echamos para proteger el status quo.

En lo cotidiano y lo excepcional, en lo simple y lo complejo, en lo light y lo dark… la congruencia habla de nuestro nivel de consciencia.

Querer estar con Dios y con el diablo, cobra un alto precio.

Seguimos ✨

p.d. #despertarnoesdeflojos y la congruencia tampoco.
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© 2021 Evelyn Mezquita & Leo Alcalá / Dynamic Creations Assoc., Inc.